El secretario general de Gobierno, Santiago de la Peña Grajeda, cuestionó la forma en que se aprobó la reforma a la Ley de Amparo en el Senado de la República, al señalar que se trató de un proceso realizado sin consulta ciudadana ni sustento técnico-jurídico visible.
De la Peña señaló que la figura del amparo ha sido durante décadas una de las principales garantías de los ciudadanos para la defensa de sus derechos y que incluso ha sido reconocida a nivel internacional como un mecanismo ejemplar.
Lamentó que la modificación se haya aprobado sin un debate abierto y calificó la forma en que se procesó como una decisión tomada “en lo oscurito”, sin escuchar voces académicas, jurídicas ni sociales.
El funcionario estatal consideró que el futuro de la política en México debe orientarse hacia un gobierno de cara a la sociedad, con procesos transparentes y respaldados por análisis técnicos que eviten retrocesos en materia de derechos.
Agregó que no corresponde al Gobierno del Estado emitir exhortos en este tema, aunque expresó su expectativa de que las cámaras legislativas y los partidos fijen un posicionamiento claro sobre el impacto de la reforma.