Por HORUS, la Columna
Por fin, lo tan esperado por el sufrido pueblo de Chihuahua: la entrega de 40 nuevas unidades Bowí. Sí, el gran evento que prometía revolucionar la movilidad… al menos en la foto oficial. La gobernadora Maru Campos se lució, aunque llama la atención que esta vez la cita no fue en la Plaza del Ángel —como dicta la tradición— sino en la Explanada del Palomar, quizá porque ahí las fotos salen con más verde de fondo y menos reclamos ciudadanos.
A la cita acuden la propia mandataria, el secretario general de Gobierno, Santiago de la Peña, y la magistrada presidenta del Tribunal Superior de Justicia, Marcela Herrera Sandoval, que seguramente va a recordar que en Chihuahua la justicia… bueno, al menos existe en las placas conmemorativas.
El secretario “para lo que sea”
Hablando de De la Peña, ayer decidió dejar la discreción en casa y se abrió de capa: “Estoy puesto para lo que sea”, dijo, tras los rumores de que Maru lo ve como prospecto para el 2027. Y vaya que el secretario entendió el mensaje al pie de la letra: si es la gubernatura, la alcaldía o hasta el puesto de delegado de tránsito, lo importante es estar en la boleta.
Claro, él lo maquilló como “apertura democrática del PAN”, pero lo cierto es que ya se siente con la banda cruzada al pecho. Ni tardo ni perezoso, también habló de alianzas, como si ya estuviera repartiendo la baraja electoral.
Seguridad y autopromoción
Otro que anda en plena campaña es el secretario de Seguridad Pública, Gilberto Loya Chávez, que presume en redes su participación en la reunión del Gabinete de Seguridad federal en Palacio Nacional. Bonito pretexto para la selfie institucional, aunque en Chihuahua la realidad no necesita informes, sino resultados: balaceras, drogas, armas, violencia familiar y homicidios siguen encabezando la lista de “prioridades”. Pero claro, en la foto con la Sedena y la Marina, todo se ve más seguro.
Obras adelantadas y celos municipales
Mientras tanto, en el terreno municipal, al alcalde Marco Bonilla le jugaron una adelantada: la SICT anunció el inicio de la construcción del paso superior en la avenida Nogales, obra que el edil pensaba presumir como suya. Ya se verá de qué color salen los recursos, porque hasta ahora nadie sabe cuánto pone la federación, el estado o el municipio.
Eso sí, Bonilla no pierde oportunidad para figurar: estuvo muy sonriente en el aniversario de Jabil, aplaudiendo empleos y centros de innovación. Y por si fuera poco, la gobernadora también se apareció en el festejo para recordarle a todos que la inversión “no es privilegio de unos cuantos, sino sustento de miles de familias”. Palabras bonitas, aunque la planta industrial parezca más comprometida con Chihuahua que algunos funcionarios.
La 4T y la memoria selectiva
En la arena federal, el Senado conmemoró el 60 aniversario del asalto al cuartel de Madera. Los trece jóvenes que murieron en el ataque, otrora señalados como “terroristas”, fueron elevados ahora a la categoría de “héroes”. Vaya ironía: mientras México se ofende porque Estados Unidos cataloga a los cárteles como terroristas, acá se condecora a quienes dispararon contra soldados.
Eso sí, con todo respeto a las familias, lo que queda claro es que en este país los términos cambian al vaivén del discurso político: hoy insurgentes heroicos, mañana mártires democráticos. Lo único constante es que, en tiempos de la 4T, hasta la historia se acomoda al guion.