Chihuahua, a 22 de septiembre.- La tragedia sacudió a una familia cuando un jovencito de apenas 13 años de edad llegó al taller donde trabajaba su padre y lo encontró sin vida, maniatado de pies y manos, y tirado boca abajo en el piso.
La víctima, un hombre de aproximadamente 45 años de edad, presentaba huellas evidentes de violencia, aunque hasta el momento no se ha confirmado si tenía impactos de arma de fuego.
El hecho generó una intensa movilización policial, con la presencia de agentes de la Policía Municipal y de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, quienes aseguraron el área en espera de la Agencia Estatal de Investigación (AEI).
Elementos de la unidad de homicidios iniciaron las indagatorias, mientras que peritos en criminalística realizaron el levantamiento de evidencias en el lugar. Posteriormente, personal del Servicio Médico Forense se encargó del levantamiento del cuerpo, que fue trasladado al C7 para practicarle la necropsia de ley y confirmar las causas de muerte, así como para su identificación oficial.