El presidente de la Unión Ganadera Regional de Chihuahua, Álvaro Bustillos, señaló que el cierre de la frontera para la exportación de ganado derivado del brote de gusano barrenador ya se ha politizado, particularmente en Estados Unidos, donde la secretaria del USDA, Brooke Rollins, estaría utilizando el tema con fines electorales rumbo a la gubernatura de Texas.
Bustillos explicó que, aunque recientemente se firmó un acuerdo de regionalización entre autoridades de México y Estados Unidos, no se ha dado a conocer de manera pública ni compartido con la industria pecuaria, lo que genera incertidumbre entre los productores. Destacó que el plan de acción existe y contempla medidas conjuntas entre el Senasica y su contraparte estadounidense, pero la falta de transparencia abre la puerta a decisiones unilaterales por parte del vecino país.
Indicó que las autoridades norteamericanas han endurecido las restricciones, lo que afecta tanto a ganaderos mexicanos como estadounidenses, ya que gran parte del valor agregado de la industria se concentra del lado norteamericano, en donde los inventarios de engorda se encuentran en su punto más bajo de los últimos 74 años.
Bustillos afirmó que esta situación pone en riesgo la operación de corrales de engorda y empacadoras en Texas y otros estados, además de provocar incrementos en los precios de la carne al consumidor final.
El dirigente ganadero expresó su confianza en que en los próximos dos meses pueda generarse un ambiente de mayor calma que permita reabrir el comercio, siempre y cuando se materialicen los acuerdos de coordinación entre ambos países y se frene la politización del tema.