Ciudad de México, a 25 de junio.– Durante la discusión del dictamen de la Comisión de Justicia sobre el proyecto de decreto que expide la Ley de la Guardia Nacional y reforma diversas disposiciones de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, el diputado federal Tony Meléndez, del Grupo Parlamentario del PRI, lanzó un enérgico posicionamiento en contra de lo que consideró una peligrosa ruta hacia la militarización del país.
Desde la tribuna, el legislador chihuahuense advirtió que la aprobación de dicha ley representa la culminación de una serie de reformas impulsadas por el oficialismo que buscan establecer un modelo de seguridad controlado por mandos castrenses, lo cual —sostuvo— vulnera los principios democráticos y el Estado de derecho.
“Esta ley es la culminación de una serie de reformas que tienen por finalidad militarizar al país”, denunció Meléndez. “No garantiza la seguridad de los ciudadanos; al contrario, siembra el riesgo de que los civiles sean tratados como enemigos del Estado”.
El diputado puntualizó que la Guardia Nacional, tal como está concebida en el dictamen, funcionará como un cuerpo militar permanente con tareas propias de seguridad pública, lo cual contradice la naturaleza constitucional de un organismo civil en esta materia.
“Los militares están entrenados para la defensa nacional, no para la prevención del delito ni para la interacción cotidiana con la ciudadanía”, subrayó. También hizo mención de operativos recientes en los que la Guardia Nacional ha sido señalada por uso excesivo de la fuerza, dejando a civiles heridos o incluso muertos.
Meléndez dejó claro que su crítica no es contra las Fuerzas Armadas, a quienes reconoció como pilares fundamentales en la defensa de la soberanía, sino contra la intención del gobierno de asignarles responsabilidades para las que no están preparadas.
“Asignarles funciones policiales no sólo debilita su vocación, sino que distorsiona el rol de las fuerzas armadas en la vida pública del país”, señaló.
En su intervención, también llamó a fortalecer el federalismo, profesionalizar a las policías estatales y municipales, mejorar sus condiciones laborales y establecer controles de confianza efectivos como única vía sostenible para enfrentar la inseguridad.
Finalmente, el legislador priista acusó a Morena y sus aliados de “traicionar al pueblo y a sus ideales” al avalar esta reforma, y aseguró que su bancada votará en contra y agotará todos los recursos legales y legislativos para frenar la iniciativa.
“Nosotros no traicionamos. Nosotros luchamos por la paz, la estabilidad y el bienestar de México”, concluyó con firmeza.