Chihuahua, a 21 de junio.— La Secretaría de Salud del Estado confirmó este sábado el fallecimiento de cuatro personas, entre ellas dos menores de edad, a causa de complicaciones derivadas del sarampión, en un brote que ha afectado principalmente a comunidades de pueblos originarios.
De acuerdo con la información oficial, los decesos corresponden a dos niños de 4 y 5 años, y dos adultos de 27 y 45 años, todos ellos sin esquema de vacunación contra el sarampión.
Los casos se desglosan de la siguiente manera:
- Un hombre de 45 años, originario del municipio de Carichí y residente en ciudad Cuauhtémoc, quien falleció el 29 de mayo por complicaciones severas de la enfermedad.
- Una niña de 4 años, nacida en Guachochi, que presentaba desnutrición moderada y neumonía, y murió el 5 de junio.
- Un niño de 5 años, originario de Sinaloa y perteneciente al pueblo mixteco, cuyos padres son de Guerrero. El menor sufría desnutrición severa, anemia y neumonía, y falleció el 15 de junio.
- Una mujer rarámuri de 27 años, oriunda de Guachochi y residente en Meoqui, quien también sucumbió a las complicaciones del sarampión el pasado 16 de junio.
La Dirección General de Epidemiología en la Ciudad de México ya emitió los dictámenes oficiales tras el análisis de estos casos, informó la dependencia estatal.
La subsecretaria de Prevención y Promoción de la Salud, Leticia Ruiz González, advirtió que el sarampión es una enfermedad “altamente contagiosa y grave, pero totalmente prevenible” mediante la vacunación, por lo que reiteró el llamado a la ciudadanía a reforzar las medidas de prevención.
“La prevención está en nuestras manos. Con una sola herramienta: la vacuna”, enfatizó la funcionaria.
Actualmente, la Secretaría de Salud ha desplegado jornadas intensivas de vacunación en centros de salud, comunidades rurales y zonas vulnerables, con apoyo de brigadas que aplican dosis casa por casa y sin costo.
Ruiz González exhortó a las personas entre 1 y 49 años de edad a revisar su esquema de vacunación y acudir a los módulos a recibir las dosis necesarias, aun cuando no cuenten con su Cartilla Nacional de Salud, ya que en estos casos se expide una nueva.
La funcionaria aseguró que el personal de salud no bajará la guardia hasta detener este brote, que representa un serio riesgo para la salud pública, especialmente entre poblaciones indígenas y personas no vacunadas.
“Este es un esfuerzo compartido entre familias, autoridades y profesionales de la salud. Vacunarse puede salvar vidas”, concluyó.