Personal de enfermería expone hostigamiento, turnos excesivos y condiciones precarias de trabajo
A la redacción de este medio llegó un nuevo documento en el que personal de enfermería del Hospital Central Universitario de Chihuahua expone una serie de presuntas irregularidades, entre las que destacan acoso laboral, hostigamiento y la imposición de turnos dobles y triples sin previo aviso ni consentimiento.

La denuncia —presentada de manera anónima por temor a represalias— se suma a la que ayer dimos a conocer respecto a la renuncia del enfermero intensivista Gustavo Lara Santos, quien hizo público su retiro forzado del hospital, atribuyéndolo a abusos sistemáticos en su área de trabajo. Según testimonios, la crisis en este nosocomio no es nueva, pero ha alcanzado niveles alarmantes en los últimos meses.
En la carta, enviada por personal del área identificada como “clave 509” (cubre incidencia), se relata lo que califican como “un secreto a voces” al interior del hospital: un ambiente laboral hostil y precarizado, con exigencias laborales que rayan en lo inhumano.
“El personal 509 es obligado a acudir a turnos dobles o incluso triples, bajo amenazas constantes de perder su ‘fijación’ de turno, la cual solo se obtiene tras meses de servicio. A esto se suma un nuevo ‘oficio’ impuesto por los jefes de enfermería, en el que se advierte que, al acumular tres inasistencias a estos turnos extra, el trabajador será dado de baja de manera definitiva”, se lee en la misiva.

Según la denuncia, los actuales responsables del área de enfermería, el médico Luis A. García Corona y la sub jefa L.E. María Isabel Montañá Manjarrez, estarían al frente de estas medidas coercitivas, apoyadas por personal de supervisión que, afirman, recurre a llamadas y mensajes para presionar al personal a presentarse a trabajar, incluso en condiciones de agotamiento extremo.
La situación ha llevado a varios trabajadores al límite del colapso físico y emocional, con síntomas del conocido síndrome de burnout. “Nos exigen dar el 100% cuando trabajamos con carencias de insumos, medicamentos, ropa hospitalaria y condiciones mínimas para la atención de los pacientes”, denuncian.
El documento también señala omisiones del Sindicato del Instituto Chihuahuense de la Salud (ICHISAL), al que acusan de colaborar con las medidas abusivas en lugar de defender a los trabajadores: “Tampoco tenemos apoyo del sindicato, ellos también nos amenazan en juntas para obligarnos a asistir a guardias extras”, se afirma con contundencia.
El personal inconforme hace un llamado urgente a las autoridades estatales, a la Secretaría de Salud, a Derechos Humanos y a cualquier instancia competente para que intervenga y se atiendan las condiciones laborales que califican de insostenibles.
Hasta el momento, ni la dirección del Hospital Central Universitario ni la Secretaría de Salud han emitido una postura oficial sobre esta denuncia. Mientras tanto, el clima de tensión y desgaste entre el personal continúa agudizándose, en un hospital cuya crisis se ha prolongado durante años sin solución efectiva.
Y no harán nada , así se hagan mil denuncias , alguien está protejiendo a los jefes , como son amigos entre ellos se protejen, Dr Guevara es un diréctur que solo gana su dinerito con sus transas como su amigo César Aragón un acosador sexual , y que hacen al respecto , acaso crees que con estos pobres chicos 509 y 512 los van ayudar , claro que no , al contrario más los aplastaran , más los humillaran , hubo cambios innecesarios , sacaron enfermería con excelencia de áreas con que propósito ?? Con el afán de humillarlos , que más se puede decir , a lo no defendible …Dr Guevara es un tipo que solo está sentado , sin solucionar nada , personal 509 y 512 humillados siempre sin ayuda de nadie que trizte …son chicos trabajadores responsables y huy en día apoyan a los nuevos y a los que estuvieron en Covid que paso con los olvidados …
Para empezar, el hospital central universitario NO existe, tampoco el hospital central universitario Dr. Grajeda, así qye de seguir manejandolo de esta forma y al querer interponer acciones legales formales no pasará absolutamente nada porque esa identidad es inexistente. El nombre correcto es HOSPITAL CENTRAL DEL ESTADO DE CHIHUAHUA DEL INSTITUTO CHIHUAHUENSE DE SALUD.
Por otro lado, es sabido el nivel de violaciones sistemática en ese y otros establecimientos pertenecientes a los Servicios de Salud de Chihuahua que sueno organismos descentralizado dependen directamente del principal generador de violencia, me refiero a su secretario de salud, hombre violento en muchos sentidos, (sobre el cual obran denuncias formales), misogino e inepto por decirlo de una forma elegante. Obviamente no pasará absolutamente nada porque Maru Campos suele guardar bajo el tapete toda esta basura y se vuelve omisa al igual que el órgano interno de control de lo que pasa dentro del sistema de salud todos los días. Esto solo es el reflejo y resultado de un sistema normalizado de malas prácticas de complicidad y vejacion a la dignidad de las personas ejercidas en cascada.