Chihuahua a 19 de mayo.— En el marco de la reciente visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a la comunidad de Baborigame, en el municipio de Guadalupe y Calvo, el senador por Chihuahua, Mario Vázquez Robles, criticó duramente el acto presidencial al señalar que “solo fue para tomarse la foto”, y denunció que el evento encubre un grave conflicto por la tenencia de la tierra y la desatención del Estado en temas fundamentales como la seguridad, la justicia y la salud.
El legislador panista advirtió que la entrega de títulos de propiedad a comunidades indígenas en la región carece de legalidad, ya que —según afirmó— se está despojando a actuales poseedores de los territorios sin una resolución judicial, sin consenso y sin compensación alguna. “Quien conoce la dinámica de la Sierra de Chihuahua y de las comunidades del estado, se da cuenta de que muchas de estas tierras han sido ocupadas por generaciones y funcionan, en la práctica, como propiedad privada. Hoy están siendo arrebatadas sin diálogo, sin previo aviso”, aseguró.
Vázquez Robles subrayó que la situación puede derivar en un conflicto mayor: “Los afectados se quedan chillando, sin respuestas, porque el Estado Mexicano está ausente. No hay quién les responda, ni en lo legal, ni en lo institucional, ni en lo social. Se impone una visión unilateral que, lejos de resolver, encona más los problemas”.
El senador advirtió además que este tipo de acciones podría marcar “el inicio de la eliminación de la propiedad privada”, ya que los actuales poseedores no fueron advertidos del despojo y tampoco recibieron ninguna forma de retribución. “Se trata de un atropello en toda la línea”, puntualizó.
También lamentó la falta de presencia de funcionarios federales competentes para atender los reclamos de la ciudadanía. “No hubo quien diera la cara, solo reclamos y promesas vacías”, dijo, al tiempo que hizo referencia a una carta reciente del obispo de la Tarahumara, en la que se expone la grave situación de inseguridad que vive la región serrana.
“El documento del obispo pone el dedo en la llaga: el gobierno federal no está presente donde más se le necesita. Y ahora, en lugar de atender esas omisiones, llegan con títulos de propiedad que solo generan más confusión y conflicto”, denunció.
La visita de Sheinbaum, aunque presentada como un acto de justicia para los pueblos originarios, ha abierto un debate sobre la legalidad, legitimidad y consecuencias sociales de sus acciones. Para Vázquez Robles, lejos de ser un acto de reconciliación, fue un episodio de simulación política.
“Fue una visita de paso, con fines propagandísticos. Una foto más para el álbum del poder. Pero la realidad en la sierra es otra, y está muy lejos de resolverse con discursos”, concluyó.