
Chihuahua, a 17 de abril. – Con una sólida trayectoria en el ámbito jurídico y una visión clara sobre la función jurisdiccional, Karla Gabriela Aldama Moreno, aspirante a Juez Laboral por el Distrito Judicial Morelos, se presenta ante el electorado judicial con una papeleta color verde, número 03, respaldada por más de una década de servicio público, conocimiento académico y experiencia en el litigio.
Un enfoque humano, más allá del poder
Para Aldama Moreno, ser jueza no representa una posición de poder, sino una responsabilidad ética y social. En sus propias palabras, “no busco una posición por poder, sino por la responsabilidad que implica impartir justicia con sensibilidad, conocimiento y compromiso”.
Su postulación busca inspirar confianza en una justicia laboral más cercana, comprensiva y eficiente, construida desde la experiencia y sostenida por una vocación genuina de servicio público.
Aldama Moreno comenzó su carrera en julio de 2010 como Inspectora del Trabajo en la Junta Local de Conciliación y Arbitraje. Su crecimiento fue constante: pasó por cargos como Actuario, Secretaria de Acuerdos, y posteriormente Presidenta Auxiliar en varias Juntas Especiales, donde no solo presidió audiencias orales, sino también dictaminó resoluciones en procesos laborales.
En 2016, incursionó en el litigio privado como abogada junior, para luego integrarse al equipo jurídico del entonces sistema ViveBús y, más tarde, a la Secretaría de Hacienda del Estado, donde hasta la fecha forma parte del Departamento Jurídico Laboral en el área de Recursos y Amparo en juicios burocráticos.

Formación académica y visión de justicia
Aldama Moreno es egresada de la Universidad Interamericana del Norte, donde cursó la Licenciatura en Derecho y Asuntos Internacionales. Además, es licenciada en Educación Secundaria con especialidad en Inglés, y cuenta con una Maestría en Derechos Humanos por la Universidad Autónoma de Chihuahua. También ha completado diplomados en “Juicio de Amparo”, impartidos por la Casa de la Cultura Jurídica.
Convencida de que el papel de una jueza no es prometer, sino comprometerse con la justicia, afirma que su ejercicio estará basado en imparcialidad, respeto, empatía y responsabilidad. A diferencia de otros perfiles, destaca no solo por su experiencia, sino por la forma en que la ha vivido: desde el interior del Poder Judicial y también como litigante, lo cual —asegura— le permite tener una visión completa y humana de quienes buscan justicia.
“Juzgar no es solo aplicar la ley, es hacerlo con conciencia, conocimiento y vocación de servicio”, sostiene.