
Chihuahua a 5 de marzo.- Rosana Díaz anunció con bombo y platillo un nuevo programa federal “humanista” para apoyar a niñas y niños con cáncer que no tienen seguridad social. Suena bien, ¿no? Hasta que uno se entera de los detalles. Resulta que el “apoyo económico directo” consiste en 6,400 pesos mensuales.
Sí, leyó bien. Seis mil cuatrocientos pesos para enfrentar una enfermedad que requiere tratamientos que pueden costar hasta 100,000 pesos al mes. Quimioterapias, hospitalizaciones, estudios, medicamentos especializados… Pero no se preocupen, que el gobierno ya resolvió todo con el equivalente a un par de consultas y una caja de paracetamol.
No cabe duda de que este tipo de medidas no buscan realmente solucionar el problema, sino solo tapar el sol con un billete de baja denominación. Es la estrategia clásica: lanzar un programa con nombre rimbombante, repartir un poco de dinero y esperar aplausos mientras las familias siguen peregrinando en busca de medicamentos y atención médica digna.
Si el gobierno realmente quisiera ayudar, debería garantizar tratamientos completos y gratuitos en hospitales públicos en lugar de entregar una cantidad que, en el mejor de los casos, apenas servirá para el transporte al hospital. ¿O acaso alguien en la administración de Rosana Díaz ha intentado pagar una quimioterapia con 6,400 pesos?
La vida de los niños con cáncer no debería depender de dádivas insuficientes ni de discursos políticamente correctos. El verdadero humanismo se demuestra con hechos, no con limosnas.