
Chihuahua, a 23 de diciembre.- En una reunión de la mesa de seguridad estatal, encabezada por el secretario general de Gobierno, Santiago de la Peña Grajeda, representantes de los tres órdenes de gobierno evaluaron la situación migratoria en el estado. La reunión adquiere relevancia debido al incremento de personas en situación de movilidad, quienes buscan cruzar hacia los Estados Unidos en medio de las tensiones por las recientes declaraciones del presidente electo de ese país, Donald Trump.
Trump ha anunciado posibles cierres fronterizos y deportaciones masivas al inicio de su mandato, generando incertidumbre y un aumento en los intentos de ingreso al territorio estadounidense. Ante este panorama, Chihuahua se prepara para hacer frente a posibles contingencias que podrían afectar su frontera y comunidades cercanas.
Coordinación interinstitucional
La mesa de seguridad, integrada por representantes del Gobierno del Estado, la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), Guardia Nacional y el Instituto Nacional de Migración (INM), busca implementar estrategias para gestionar la posible llegada masiva de migrantes a la entidad. Entre los temas discutidos, se encuentran la protección de los derechos humanos de las personas en tránsito, el fortalecimiento de los puntos de control fronterizos y la prevención de conflictos en las comunidades receptoras.
Una frontera bajo presión
El secretario general de Gobierno destacó que diciembre es una temporada crítica para la movilidad humana debido a factores climáticos, económicos y políticos. “Las declaraciones del presidente electo Trump han generado un ambiente de incertidumbre, lo que está impulsando a muchas personas a intentar cruzar antes de cualquier endurecimiento de las políticas migratorias”, señaló De la Peña Grajeda, en anterior entrevista.
Preparativos ante posibles contingencias
En la reunión se analizaron posibles escenarios, incluyendo un aumento en los flujos migratorios hacia las ciudades fronterizas como Ciudad Juárez y Ojinaga. Las autoridades trabajan en la instalación de albergues temporales, la provisión de asistencia humanitaria y la coordinación con organizaciones civiles y religiosas que apoyan a los migrantes.
Personal de la SEDENA y la Guardia Nacional se encuentra evaluando medidas de vigilancia en la zona fronteriza, mientras que el INM coordina acciones para garantizar el respeto de los derechos de los migrantes y gestionar los flujos de manera ordenada.
Impacto social y económico
La llegada masiva de migrantes puede generar tensiones en las comunidades fronterizas, que enfrentan una alta demanda de servicios básicos como albergue, atención médica y alimentación. Además, comerciantes y empresarios de la región expresan preocupación por posibles afectaciones económicas ante un cierre de la frontera, dado que el comercio binacional es vital para la economía local.
Un llamado a la cooperación internacional
Ante la complejidad del fenómeno migratorio, las autoridades estatales subrayaron la importancia de trabajar en conjunto con el gobierno federal y los organismos internacionales para implementar soluciones de fondo. Asimismo, hicieron un llamado a la sociedad civil a colaborar en el respeto y apoyo a las personas en situación de movilidad.
La mesa de seguridad mantendrá sesiones constantes para evaluar la evolución de la situación y garantizar que Chihuahua esté preparada para atender este desafío humanitario y de seguridad de manera efectiva y coordinada.