
HORUS, LA COLUMNA
16 de diciembre.- No tener madre no es solo una frase coloquial; es toda una filosofía de vida para Morena, especialmente cuando se trata del campo chihuahuense. El año ha sido duro para los productores agrícolas, pero los últimos meses se han sentido como un baldazo de agua fría… bueno, si hubiera agua, claro está.
Primero, el gobierno federal dejó a 60 mil familias de productores sin los apoyos ya tramitados y prometidos. Después, se negó rotundamente a declarar emergencia por la sequía que azota a Chihuahua, como si la tierra seca y las cosechas perdidas fueran un detalle menor. Pero el colmo llegó la semana pasada con una jugada que no solo raya en lo descarado, sino también en lo grotesco: evitar que se atienda dicha emergencia.
Andrea Chávez: ausente, pero presente para bloquear
El senador panista Mario Vázquez, con más paciencia que un agricultor esperando la lluvia, logró avanzar en dos frentes: primero, convencer a la Conagua de atender la crisis hídrica; segundo, cabildear en la Comisión de Recursos Hídricos del Senado para que se aprobara su dictamen y llevarlo al Pleno. No fue fácil. La Comisión está presidida por Morena, dominada por Morena e infestada de morenistas.
Sin embargo, había un rayo de esperanza: Andrea Chávez, también chihuahuense, podría sumarse al clamor de su estado natal. Pero no. Andrea no solo faltó a las últimas reuniones clave con Conagua y la Comisión, sino que, armada con el respaldo de Adán Augusto, bloqueó la última reunión necesaria para aprobar el dictamen. Así, de un plumazo, echó por tierra cualquier posibilidad de que se apoyara al estado.
El rumor es que Andrea no quería que Mario se llevara el crédito. ¿Cómo va a permitir que un panista haga su trabajo mientras ella anda en campaña permanente con discursos vacíos? Tal vez quería adjudicarse el logro más adelante. Tal vez simplemente no le importa el campo. O tal vez bloqueó todo porque puede.
Un historial de bloqueos (y berrinches)
Lo de esta semana no es nuevo. Es la segunda vez que Andrea Chávez utiliza su cercanía con Adán Augusto para estorbar el trabajo de Mario Vázquez. La primera fue durante su altercado con Miguel Ángel Yunes; la segunda, esta semana, con el dictamen de la Comisión. Parece que Mario le genera urticaria, o quizá es simplemente que no soporta que alguien haga algo por Chihuahua.
Ante la sequía, la gobernadora Maru Campos hizo lo que le toca: decretar la emergencia estatal y trabajar en medidas para mitigar los efectos en los productores. Pero el esfuerzo estatal tiene un techo muy bajo sin el respaldo federal.
El campo chihuahuense clama por apoyo, pero Morena está demasiado ocupado bloqueando iniciativas útiles, financiando trenes que no llegan a su destino y repartiendo discursos vacíos. Mientras tanto, la tierra sigue seca, los productores siguen en crisis y Andrea Chávez sigue demostrando que, cuando se trata de elegir entre el campo y la grilla, siempre elegirá lo segundo.
Chihuahua no solo necesita lluvia, también necesita políticos que realmente tengan madre.