
Chihuahua a 1 de noviembre — La sesión legislativa del 31 de octubre en el Senado fue escenario de una acalorada confrontación cuando el senador y presidente nacional del PRI, Alejandro “Alito” Moreno, reclamó airadamente al presidente de la Cámara de Senadores, Gerardo Fernández Noroña. En medio de gritos y señalamientos, Moreno insistió en su derecho de participación, mientras que Noroña exigía respeto a su cargo, generando tensión entre senadores de distintos partidos.
Tras el altercado, Alejandro Domínguez, líder del PRI en Chihuahua, criticó la reciente reforma de supremacía constitucional, llamándola un “abuso y aberración jurídica” y respaldó el actuar de Moreno. “Lo que hizo nuestro presidente fue correcto; vi cómo él y algunas senadoras pedían la palabra, pero el senador Noroña, en un acto autoritario, se la negó, incluso cuando tenían derecho”, afirmó Domínguez. Agregó que Moreno recurrió a una medida directa para reclamar el uso de la palabra, en una acción similar a las que el propio Noroña empleó en el pasado.
Domínguez señaló que él mismo ha sido testigo de prácticas que considera abusivas en el Congreso, refiriéndose a una sesión en la Cámara de Diputados en la que se ignoró la falta de quórum, a pesar de que la oposición solicitó rectificaciones. “Es la única manera de que se entienda que vivimos en un estado democrático y que debe ceder la palabra a la oposición, por mínima que esta sea”, añadió.
La disputa en el Senado se originó mientras se debatía la reforma de supremacía constitucional, aprobada este mes, que restringe la impugnación de modificaciones a la Constitución, consolidando el poder legislativo en un contexto que ha despertado críticas de diversos sectores de la oposición.