
Chihuahua, a 29 de octubre.— A pesar de las recientes declaraciones de la gobernadora Maru Campos Galván, quien aseguró públicamente que no habrá un aumento en la tarifa del agua en la frontera, el diputado morenista Oscar Daniel Avitia Arellanes ha mantenido su bandera política con un exhorto que insiste en cuestionar el supuesto incremento. Aunque la mandataria estatal negó enérgicamente este rumor en rueda de prensa ayer, Avitia no parece dispuesto a abandonar la arena pública con este tema.
En un encendido discurso ante el Congreso, el legislador de Morena se dirigió a los Consejos Administrativos de la Junta Central de Agua y Saneamiento del Estado y de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento de Juárez, exigiendo que se «reviertan» los aumentos de tarifas, aunque la gobernadora aseguró que tal aumento no existe. En su exhorto, Avitia solicitó un informe detallado sobre el estado de la infraestructura hídrica, las inversiones ejecutadas y los futuros planes, mostrando un interés particular en zonas del suroriente de Juárez, como la colonia Carlos Castillo Peraza y otras donde el servicio es insuficiente.
Sin embargo, más allá de la problemática real de abastecimiento en estas áreas, el diputado se enreda en un reclamo que se ha vuelto más político que práctico: denunciar un aumento que el propio Gobierno estatal ha reiterado que no sucederá. En palabras del legislador, la «indignante e injustificada determinación» de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento, que supuestamente incrementará en un 20% la tarifa para el próximo año, es un «golpe a la ciudadanía» que afecta a comunidades vulnerables, incluyendo a adultos mayores y personas con discapacidad.
Al final del día, lo que parece claro es que Avitia insiste en hacer ruido mediático con un tema que la gobernadora Campos ya había desmentido. En lugar de enfocar sus esfuerzos en buscar soluciones reales para mejorar la distribución de agua en las zonas afectadas de Juárez, el diputado ha elegido la vía de la “politiquería”, insistiendo en un conflicto que, según las autoridades estatales, simplemente no existe. Mientras tanto, la ciudadanía sigue esperando acciones concretas que, más allá de los reflectores, atiendan la verdadera falta de agua en sus colonias.