
Horus el ojo que todo lo ve
En un movimiento que deja mucho que desear, el secretario de Desarrollo Humano y Bien Común (SDHyBC), al mando a Rafael Loera, otorgó el puesto de la Coordinación de Evaluación y Sistemas de Información Estatal a Marco Arturo Carrasco Tena, sobrino del exgobernador Diodoro Carrasco Altamirano. Esta decisión ha desatado una ola de críticas y acusaciones de nepotismo en la administración estatal, que aunque el exgobernador de Oaxaca Carrasco Altamirano, se puede considerar que no es funcionario de gobierno pues en su calidad de asesor solo cobra por honorarios.
Aquí lo más destacable es la velocidad con la que Marco Arturo Carrasco Tena, recién llegado a Chihuahua, ha conseguido un puesto clave en el gabinete de Maru Campos. Este personaje, que anteriormente fue candidato a diputado federal por el distrito 02 de Teotitlán de Flores Magón, Oaxaca, en 2021, parece haber encontrado un terreno fértil en Chihuahua para seguir su carrera política.
Rafael Loera, secretario de Desarrollo Humano y Bien Común, defendió la creación de esta nueva coordinación, asegurando que “es un gran perfil, y que está preparado. Esta Coordinación no nace de una ocurrencia”, mientras una sonrisa nerviosa se dibujaba en su rostro. Sin embargo, muchos se preguntan si esta movida no es más que una estrategia para fortalecer un equipo de campaña con miras a la candidatura de Rafa Loera a la presidencia municipal de Chihuahua en 2027.
Hablando de Diodoro Carrasco, no es la primera vez que su nombre aparece envuelto en polémica. A lo largo de su carrera, ha sido señalado como artífice de contratos millonarios por asesorías. Recientemente, su influencia en el gobierno de Maru Campos ha costado a los chihuahuenses 40 millones de pesos en asesorías a través de empresas como Yield Consulting y Pondera Lab. La contratación de deuda adicional se justificó mediante la creación de un Consejo Hacendario, donde figuras como Gerardo Cajigal Estrada y Ernesto Cordero Arroyo, conocidos por sus millonarias consultorías, han sido contratados como consultores externos.
Aunque la mandataria estatal, Maru Campos, ha logrado disminuir la deuda estatal y sanear las finanzas del estado bajo la guía financiera de Jesús Granillo Vázquez, el costo de estas consultorías ha sido exorbitante. Estas artimañas financieras han permitido nuevas inversiones y mejoras en infraestructura, pero el precio ha sido demasiado alto para los recursos del pueblo.
La relación de Diodoro Carrasco con la administración la gobernadora comenzó oficialmente el 10 de enero de 2023, durante una reunión con el exsecretario de Gobernación, Fernando Gómez-Mont, donde se dijo que solo asistieron como asesores de la Mesa de Seguridad. Desde entonces, Carrasco ha sido una presencia frecuente en el Palacio de Gobierno, entrando y saliendo al menos una vez al mes, si no cada 15 días.
Este vínculo ha llevado a la contratación de Gerardo Cajigal Estrada, cuya carrera política comenzó bajo la tutela de Diodoro Carrasco en 1992. A pesar de su historial de sanciones administrativas por irregularidades en procedimientos de contratación y su inhabilitación previa para ejercer cargos públicos, Cajigal Estrada sigue participando en contrataciones con la administración estatal. Yield Consulting, empresa dirigida por Cajigal Estrada y fundada en 2019, ha emergido como un proveedor principal del gobierno de Chihuahua, aunque sus registros contractuales carecen de transparencia, sin números de identificación y solo con las firmas de José de Jesús Granillo Vázquez, secretario de Hacienda, y Cajigal Estrada.
En conclusión, el clan Carrasco parece haberse servido con la cuchara grande, aprovechando su influencia para obtener puestos clave y contratos millonarios en el gobierno de Maru Campos. La ciudadanía chihuahuense observa con preocupación y descontento cómo los recursos del estado son manejados por un selecto grupo de personajes con vínculos cuestionables y antecedentes oscuros.