
CDMX a 1 de mayo.- La creación del Fondo de Pensiones para el Bienestar ha quedado consumada después de que la Cámara de Senadores avalara el dictamen. Con 70 votos a favor, 43 en contra y dos abstenciones, se aprobó el fideicomiso que tomará recursos económicos de diversas fuentes, incluyendo 40 mil millones de pesos de cuentas inactivas de las Afore.
El Fondo de Pensiones para el Bienestar, que ya es una realidad, fue aprobado por el Gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador y ha sido publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), publicado el pasado martes 30 de abril y con entrada en vigor este 1 de mayo.
A pesar de la aprobación en comisiones, los partidos de oposición han anunciado que esta medida podría incrementar los amparos por parte de los trabajadores, ya que los recursos disponibles pasarán a un fondo común, generando incertidumbre en torno al sistema de financiamiento de este fondo.
La reforma plantea que los recursos obtenidos de las cuentas sin reclamar de trabajadores mayores a 70 años, puedan alimentar un fondo destinado a garantizar una pensión igual al último salario del trabajador, con un tope de hasta 16 mil 400 pesos mensuales. Sin embargo, existe escepticismo sobre la viabilidad a largo plazo de este sistema.
Además de los recursos de las cuentas inactivas, la reforma contempla la utilización de recursos incautados por el Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado (Indep), así como las utilidades de proyectos gubernamentales como el AIFA, el aeropuerto de Tulum, Mexicana de Aviación y el Tren Maya, proyectos que hasta la fecha no han reportado utilidades.
Estas medidas han generado controversia, ya que por un lado se cuestiona la facultad del Estado para tomar fondos acumulados por el trabajo de las personas a lo largo de su vida laboral, y por otro, la falta de certeza y claridad sobre la efectividad del sistema de financiamiento.
Aunque el presidente Andrés Manuel López Obrador ha insistido en la pronta aprobación de la iniciativa de reforma para la creación del Fondo de Pensiones para el Bienestar, algunos sectores perciben un propósito electorero más que una iniciativa sólida con recursos económicos suficientes para beneficiar a los trabajadores de México.