
Al inicio de la audiencia intermedia del exgobernador César Duarte Jáquez, la Juez Delia Valentina Meléndez concedió el uso de la palabra al imputado quien agradeció a la juez por permitirle salir del Cereso para recibir atención médica.
“Esta mañana yo le informe al médico que anoche sudé con palpitaciones agudas, dolor fuerte en el pecho, brazo izquierdo, cuello y quijada síntomas de afección cardíaca, el medico se rió en mi cara y me dice el problema es que yo estoy tratando de llamar la atención, yo le dije en primero no hay médico aquí adentro, lo cual lo han tomado como broma, un tema tan serio me indigna que este tribunal se haya negado a debatir a fondo mi salud”.
Cabe señalar que luego de esta intervención, el exgobernador dijo sentirse mal con dolor de cabeza, un grave dolor en la mano izquierda, así como sudoración, por lo que se decretó un receso para que fuera atendido por las asistencias médicas.
Entre los alegatos señaló a la Fiscalía General se ha empeñado en tratar de desacreditar la condición de salud que padece desde hace años.
“Estoy sumamente preocupado por la dinámica que ha tomado el tema de mi salud y en lo personal agravia el hecho de que se cuestione la verdadera condición de salud que tenga hemos sido testigos en el tribunal de opiniones de profesionales me lastima que darme cuenta que aún con los estudios más sólidos de instituciones acreditadas y profesionistas diversos cada uno de los estudios llevan plasmada la firma prestigio verdaderamente me lastima observar la posición irresponsable de la fiscalía para tratar de desacreditar o de desdibujar la condición de salud que padezco y hay antecedentes en esta semana sucedieron por eso me atrevo”. Detalló en su diálogo el imputado.
Indicó que la semana pasada fue al médico, servicio que aprobó la juez a cargo del caso para hacer uso de este servicio cuando sea solicitado, los elementos que lo trasladaron fueron sancionados por el traslado, el cual no fue aprobado por el juez de ejecución de penas, pero si por la juez Meléndez Olivas.
Duarte Juez agregó que desde hace una semana el médico cardiólogo le puso un aparato para valorar el desempeño del corazón, el cual arroja cada día cifras alarmantes que muestran el daño y padecimiento.
“El cardiólogo que impuso un aparato para verificar las 24 horas el comportamiento de mi corazón el cual acreditó la fluctuación permanente de la presión cardíaca, pero lo más delicado y preocupante se observa que las horas de dormir hay una baja precipitosa de la presión que pone en alto riesgo la condición por el lugar donde duermo”.
Detalló que tuvo una presión de 100/60, este día subió a 140 y fluctuará a diario y el día que fue extraditado y entregado en la Ciudad de México ese día registró una presión de 220/140.