La desaparición de trabajadores mineros en el municipio de Concordia, Sinaloa, estaría relacionada con un esquema de extorsión ejercido por grupos del crimen organizado sobre la actividad minera en la región, informó el fiscal general del Estado, César Jáuregui Moreno.
El funcionario precisó que, en el caso de Chihuahua, únicamente se cuenta con un reporte formal de persona desaparecida, pese a que públicamente se ha mencionado que serían dos los chihuahuenses entre las víctimas.
Señaló que, hasta el momento, la Fiscalía estatal tiene registro únicamente del caso de Jesús Antonio De la O Valdez, originario de Chihuahua, quien fue privado de la libertad el pasado 23 de enero mientras realizaba labores en una zona minera de Sinaloa, junto con otros trabajadores.
Jesús Antonio forma parte del grupo de 10 mineros que desaparecieron en Concordia. De acuerdo con familiares y amigos, fue privado de la libertad mientras cumplía con su trabajo profesional, situación que ha generado indignación y una intensa movilización en redes sociales para visibilizar el caso.
Bajo la consigna “Nos falta Toño”, seres queridos han difundido fotografías y mensajes para reforzar la búsqueda, exigir información clara a las autoridades y mantener comunicación entre las familias afectadas. En uno de los mensajes más compartidos se lee que Antonio no estaba haciendo nada malo y que nadie merece desaparecer por trabajar.
Dentro del mismo grupo de trabajadores también se encuentra desaparecido Saúl Alberto Ochoa Pérez, originario de Meoqui, Chihuahua, cuya familia mantiene activa su ficha de búsqueda y la exigencia de conocer su paradero.