Chihuahua, a 23 de diciembre.- Después de un año que ella misma calificó como “muy intenso”, la gobernadora Maru Campos Galván anunció este medio día que tomará unos días de descanso a principios o finales de enero para “desintoxicarse” y reflexionar. Así lo dio a conocer en un breve mensaje que, en cualquier otro contexto, podría pasar por una declaración común… pero en el suyo suena casi a declaración de intenciones poéticas.
“No he tomado descanso en este año y voy a tomar unos días para desintoxicarme y a pensar, porque este año ha sido muy intenso para mí”, explicó la mandataria con la serenidad de quien acaba de sobrevivir a una maratón política sin pausas para tomar agua.
Pero el anuncio no se quedó en el clásico “necesito desconectar”. La gobernadora añadió un matiz más íntimo y emotivo: parte del retiro será para recordar los momentos compartidos junto a su pareja sentimental, Víctor Cruz, antes de su partida, y en el contexto de su aniversario de matrimonio. Un detalle que, sin duda, humaniza a la figura pública que durante meses ha estado en el centro de la tormenta política, económica y hasta legislativa.
“Voy a desintoxicarme y a reflexionar a un lugar que sea Betania”, repitió, dejando entrever que el descanso no será solo físico, sino también mental y emocional. Aún no confirma el lugar —o los lugares— donde planea desconectarse, pero ya se especula en corrillos que podría optar por un destino tranquilo, lejos del ruido de las redes, las protestas de productores y las impugnaciones que empiezan a lloverle desde el Congreso.
Mientras tanto, Chihuahua se queda unos días sin su gobernadora visible. Eso sí: nadie debe preocuparse demasiado. La agenda pública seguirá rodando, los secretarios de despacho atenderán lo urgente, los diputados seguirán discutiendo (y ausentándose estratégicamente), y los empresarios calcularán el impacto del ISN. La gobernadora, por su parte, se dará el lujo que muy pocos en el poder se permiten: parar un momento, respirar y recordar.
En tiempos donde la política parece exigir estar 24/7 en la palestra, Maru Campos nos recuerda que hasta las mandatarias tienen derecho a un par de semanas de paz. O al menos a intentarlo.
Que el 2026 la encuentre desintoxicada, reflexiva y con las pilas recargadas. Chihuahua lo necesita. Y ella, seguramente, también.