Ciudad de México 17 de diciembre.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó que México continúa enviando petróleo y combustibles a Cuba, justificando estas operaciones como una combinación de ayuda humanitaria y contratos comerciales gestionados a través de Gasolinas del Bienestar, una filial de Petróleos Mexicanos (Pemex).
Durante su conferencia matutina del 16 de diciembre, Sheinbaum respondió a cuestionamientos sobre el tema, asegurando que «no hay nada que ocultar» y que la información puede hacerse pública. «Todas las filiales están obligadas por la Ley de Transparencia a dar su comunicación», afirmó, al tiempo que solicitó a Pemex y a la Secretaría de Energía (Sener) explicar detalladamente el funcionamiento de estas empresas subsidiarias.
El debate se intensificó tras revelaciones de investigaciones periodísticas, como las de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), que documentan un incremento significativo en los envíos. Entre mayo y agosto de 2025, se registraron 58 cargamentos de hidrocarburos con un valor estimado superior a los 3,000 millones de dólares, cifra que triplica los envíos reportados en los dos últimos años de la administración anterior.
Gasolinas del Bienestar, creada en 2022, ha sido la encargada principal de estas exportaciones. Según reportes, la filial acumula pérdidas por 324 millones de dólares, asociadas a combustible entregado en condiciones no comerciales o no cobrado. Parte de los traslados se realizó utilizando el buque Sandino, sancionado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos desde 2019 por transportar petróleo venezolano a Cuba, lo que añade riesgos financieros y diplomáticos.
El punto central de la controversia es la opacidad. Pemex ha rechazado solicitudes de información sobre comprobantes de pago y detalles operativos, argumentando que Gasolinas del Bienestar es una «sociedad mercantil de derecho privado» y, por tanto, no está obligada a rendir cuentas en materia de transparencia, pese a manejar recursos públicos.
Eduardo Bohórquez, director ejecutivo de Transparencia Mexicana, criticó esta postura al considerar que contraviene el artículo 6 de la Constitución, que obliga a cualquier entidad que administre recursos públicos a preservar y publicar información actualizada. «No importa si es empresa privada o paraestatal; si recibe recursos públicos, debe rendir cuentas», enfatizó Bohórquez.
Sheinbaum rechazó que la filial haya sido creada específicamente para favorecer a Cuba y defendió la legalidad de las operaciones, insistiendo en que incluyen tanto acuerdos comerciales como apoyo humanitario. «México siempre ha estado dispuesto a brindar apoyo humanitario a otros países, incluyendo Cuba», declaró, al negar cualquier impacto negativo en las relaciones con Estados Unidos.
Ante la promesa presidencial de abrir la información, analistas y organizaciones civiles esperan que se publiquen pronto los contratos, comprobantes de pago, detalles de las pérdidas y responsables involucrados. El tema trasciende lo ideológico y se centra en la rendición de cuentas sobre el uso de recursos públicos en un contexto de desafíos financieros para Pemex.