Ciudad Juárez.– La diputada Elizabeth “Lizzi” Guzmán no ocultó su entusiasmo por la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a la frontera, a propósito de su primer informe de gobierno. Entre sonrisas y frases de manual, la legisladora aseguró estar “muy contenta” de recibir “con cariño” a la primera mandataria de México desde lo que llamó “la mejor frontera del país”.
La diputada, fiel al guion de los aplausos automáticos, dijo esperar “noticias del avance” del primer año de la 4T bajo el mando de Sheinbaum. Como si no bastara, recordó lo que la delegada de Bienestar, Mayra Chávez, ya había repetido: que más de un millón de chihuahuenses reciben apoyos sociales, que Juárez sigue siendo “zona libre” y que pronto llegará un polo de desarrollo que promete —otra vez— cambiarle la cara a la frontera.
Lo que no precisó Guzmán es cómo es que entre tanto programa, zona libre y polos de desarrollo, la frontera sigue atrapada en la misma receta de discursos esperanzadores sin que los ciudadanos vean reflejado ese “cariño” oficial en seguridad, infraestructura o servicios básicos.
Así, la diputada sumó su nombre a la larga lista de voces que encuentran motivos para celebrar cada visita presidencial, aunque la realidad cotidiana en Juárez insista en ser menos triunfalista que sus declaraciones.