Chihuahua a 17 de julio.— Este jueves se reportó una intensa movilización en el fraccionamiento residencial San Francisco Country Club, donde un equipo numeroso de personas fue captado desocupando la vivienda del ex Fiscal General del Estado, César Augusto Peniche Espejel.
A través de redes sociales, testigos difundieron imágenes del movimiento frenético en la casa ubicada en la calle San Francisco de Cuéllar, donde se observó la salida de cajas, pertenencias personales y muebles. Hasta el momento, no se ha emitido una postura oficial por parte del exfuncionario ni de las autoridades estatales sobre la causa de esta mudanza.
El hecho revivió señalamientos públicos realizados en 2019 por Fermín Ordóñez Arana, entonces presidente del Comité Municipal del PRI, quien exigió a Peniche Espejel una aclaración sobre el origen de los recursos con los que se construyó dicha vivienda, valuada entonces en más de 20 millones de pesos, según las estimaciones difundidas en aquel momento.
Ordóñez argumentó en su momento que el valor de la residencia no correspondía al sueldo de un servidor público, y que resultaba incongruente que el propio Fiscal General —encargado de perseguir delitos como el peculado y el enriquecimiento ilícito— se viera envuelto en una situación de posible desproporción patrimonial.
La residencia en cuestión, según se señaló en 2019, cuenta con un terreno de 500 metros cuadrados y una construcción de aproximadamente 450 metros cuadrados, ubicada dentro de uno de los fraccionamientos más exclusivos de la ciudad.
El episodio ha generado una oleada de reacciones en redes sociales, donde usuarios cuestionan nuevamente si existieron investigaciones formales respecto a la adquisición del inmueble o si el patrimonio del exfiscal fue debidamente auditado durante o después de su gestión.
El movimiento inusual en la residencia ocurre en un contexto en el que diversos exfuncionarios de anteriores administraciones han sido señalados o investigados por irregularidades patrimoniales o mal manejo de recursos públicos. La opacidad en torno a la procedencia del financiamiento de la vivienda de Peniche Espejel continúa generando dudas que, cinco años después, siguen sin ser aclaradas oficialmente.