La dirigente estatal del Partido Acción Nacional (PAN) en Chihuahua, Daniela Álvarez, calificó como un fracaso la jornada electoral para elegir integrantes del Poder Judicial, proceso que se llevó a cabo el pasado 1 de junio. Con una participación nacional estimada en apenas un 13 por ciento y un alto porcentaje de votos nulos, Álvarez aseguró que el desinterés ciudadano y las irregularidades observadas confirman que se trató de un ejercicio viciado desde su origen.
La diputada federal, Rocío González, indicó que el proceso fue atropellado desde la reforma constitucional que lo originó en septiembre de 2024 hasta el propio día de la votación, caracterizado por confusión generalizada, acarreo de votantes y uso de acordeones. Indicó que todo ocurrió como la oposición lo había advertido: baja participación, desconocimiento de los candidatos y manipulación política desde el gobierno federal.
Mencionaron que los candidatos propuestos por Morena, ahora virtualmente electos, ya habían sido señalados por su cercanía con el Ejecutivo, lo que confirma que el llamado Plan C no nació del pueblo, sino como una imposición del gobierno federal. Añadió que ni siquiera los votantes beneficiarios de programas sociales, que suelen ser identificados como base electoral de Morena, participaron como se esperaba.
Respecto a las implicaciones en el sistema judicial, señaló que el mayor daño es la falta de confianza, lo cual resulta grave en un país que necesita certeza y legalidad. Afirmó que el modelo de elección implementado no resolvió los problemas del Poder Judicial, sino que profundizó la crisis.
Expuso que el acceso a la justicia no depende únicamente del Poder Judicial, sino que incluye cinco componentes clave: policías municipales como primeros respondientes, ministerios públicos, jueces, magistrados y el propio marco institucional. Desde su perspectiva, la reforma debió haber sido integral, no solamente centrada en uno de los eslabones.