
Chihuahua, a 4 de noviembre — Ante una sequía prolongada que ha marcado niveles históricos de escasez hídrica en Chihuahua, la gobernadora del estado, Maru Campos Galván, anunció la emisión de una nueva declaratoria de emergencia que contempla una inversión récord de mil millones de pesos para enfrentar los efectos de este fenómeno en el estado.
La medida fue adoptada en una reunión del Consejo Estatal de Protección Civil en Palacio de Gobierno, con la participación de 19 funcionarios estatales, donde se analizaron y aprobaron las acciones para mitigar el impacto de esta crisis en el campo chihuahuense.
Campos Galván destacó que las presas de Chihuahua, incluyendo La Boquilla y Las Vírgenes, se encuentran con un almacenamiento promedio de apenas el 15%, sin posibilidades de extracción de agua suficiente para el ciclo agrícola 2024. La gobernadora explicó que, a diferencia de estados vecinos como Coahuila y Sonora, donde las recientes lluvias han aliviado parcialmente la sequía, Chihuahua sigue enfrentando condiciones extremas.
«Estamos atravesando tiempos complicados en materia hídrica. Aunque Chihuahua es una tierra acostumbrada a la escasez, el panorama para el próximo año se vislumbra muy complicado», expresó Campos. La gobernadora explicó que las alteraciones climáticas, como los efectos de los fenómenos de «El Niño» y «La Niña», auguran una continuidad de bajas precipitaciones en 2025, lo cual hace imperativo adaptar el manejo de recursos hídricos.
Cambios climáticos y reducción de lluvias
Durante la sesión, el doctor René Lobato Sánchez, especialista en cambio climático, explicó que en los últimos años la temperatura global ha aumentado entre 3 y 5 grados centígrados, alteración que afecta especialmente a las zonas desérticas. Según Lobato, esto ha resultado en una disminución del 40% en las lluvias en Chihuahua, lo que implica una mayor demanda de agua para mantener los ecosistemas locales y las actividades agrícolas.
Campos Galván aseguró que ignorar estos cambios sería una necedad y llamó a los ciudadanos y productores a adaptar sus prácticas de consumo y riego para enfrentar los desafíos. “Lo más sabio es adaptarnos y ser resilientes. Como sociedad e instituciones, debemos ajustar nuestro consumo de agua; los productores cuentan con nuestro apoyo para adaptar sus técnicas de riego”, señaló.
Nueva declaratoria de emergencia y plan de acción
La nueva declaratoria de emergencia fue aprobada unánimemente por el Consejo Estatal de Protección Civil, dejando sin efecto la del año pasado y extendiendo la cobertura de apoyo a los 67 municipios de la entidad. La mandataria subrayó que, aunque el gobierno no busca alarmar a la población, es crucial que todos comprendan la gravedad de la situación y se enfoquen en una administración eficiente del agua para evitar impactos catastróficos.
“El gobierno de Chihuahua no puede ser alarmista, pero tampoco podemos minimizar la situación. Queremos generar un ambiente de certidumbre y esperanza, y estamos enfocados en tomar acciones preventivas y no desesperadas ante el calentamiento global”, enfatizó la gobernadora.
Inversión récord y compromiso del gobierno estatal
Campos Galván destacó los esfuerzos de la administración para destinar recursos de manera constante en prevención y contención de los efectos de la sequía. La gobernadora recordó que en 2023 se invirtieron cerca de 220 millones de pesos y que la administración superó su compromiso al destinar más de 500 millones de pesos al combate de la sequía. Para 2025, el objetivo es alcanzar la histórica cifra de mil millones de pesos en inversión, lo que, aseguró, se logrará con la cooperación de las dependencias involucradas y el esfuerzo coordinado de los niveles de gobierno.
“Nos hemos comprometido a duplicar los recursos año tras año para enfrentar esta emergencia de sequía. En 2025, vamos a alcanzar la meta de mil millones de pesos, porque estamos convencidos de que podemos hacer frente a los efectos de una sequía que ya se ha prolongado demasiado”, declaró.
Acciones a futuro para enfrentar la crisis hídrica
Dentro de los planes de acción, el gobierno estatal se comprometió a reforzar programas de captación de agua, modernizar los sistemas de riego y capacitar a los productores agrícolas en prácticas que optimicen el uso de este recurso. Además, se contempla la implementación de programas de reforestación y restauración de zonas de recarga de acuíferos, así como el desarrollo de infraestructura para el aprovechamiento de aguas pluviales y residuales en comunidades rurales.
La nueva declaratoria de emergencia refleja el compromiso del estado de Chihuahua con una gestión eficiente de recursos y un enfoque preventivo para enfrentar la sequía, que ha dejado a cientos de comunidades en situación vulnerable. El gobierno, aseguró Campos, continuará gestionando recursos a nivel federal y con organismos internacionales para enfrentar una crisis que ya ha puesto a prueba la resiliencia de todos los chihuahuenses.